SERIES WEB: EL FUTURO PRESENTE

REED HASTINGS OFF
“El binge watching es el futuro”


Hasta hace unos años atrás (no muchos), cuando hablábamos de series o miniseries, nos referíamos a formatos de entre 20/24 y 12/13 capítulos, respectivamente. Esto, por el tiempo de emisión que tenían, las primeras anuales y las segundas, cuatrimestrales. También nos referíamos a la duración de cada capítulo de la siguiente manera: 24’ de artística y 6’ de publicidad para formatos de 30 minutos de aire; y 45’ de artística y 15’ de publicidad para formatos de 60 minutos de aire.

Hoy, la cosa cambió radicalmente y ya no podemos hablar en esos términos. Con la aparición del streaming y las plataformas online como expendedoras de contenidos audiovisuales, los formatos mutaron anárquicamente, sin limitaciones de extensión de ningún tipo. La razón: el espectador/programador. La audiencia elige cuándo, cómo y qué consumir.

Este cambio de hábitos en los consumidores, propició el crecimiento de las producciones audiovisuales web y de plataformas como Netflix, que no sólo es distribuidora de contenidos, sino que también los produce. Todos quedamos gratamente sorprendidos cuando esta empresa transmitió el primer capítulo de “House of Cards”, serie en la que además es coproductora en las últimas temporadas.  

El cambio en el paradigma de consumo modificó los parámetros. Hoy, las webseries pueden tener una cantidad de capítulos funcional a lo que la narrativa demanda, ni más ni menos. Todo al servicio de la historia que se cuenta. Ya no existe la necesidad de adecuar el relato a una determinada cantidad de emisiones, ni tampoco, a una extensión de tiempo limitada. Cada episodio puede durar 2 minutos o 60, según las decisiones autorales y de producción.

Las series que tienen un circuito de distribución comercial, no suelen tener una extensión menor a los 45 minutos, pero no hay parámetros medianamente fijos en cuanto a la cantidad capítulos. Para las series con capítulos de 8 a 15 minutos, existen circuitos de distribución alternativos, desde festivales hasta plataformas creadas específicamente para ese tipo de producciones más pequeñas o de culto.

Esta suerte de libre albedrío posibilitó la realización de producciones más jugadas en cuanto al género de ciencia ficción, por ejemplo, para las cuales anteriormente, no había presupuesto si debían ajustarse a formatos de 13 o 24 capítulos de 45 minutos.

Este es el momento de aprovechar las oportunidades que están latentes en el mercado. Ganan las ideas innovadoras que se ajustan a un paradigma de mercado amplio, flexible y vertiginosamente cambiante. Es el tiempo de ponernos a crear con la idea de que producir, ya no es imposible. Los nuevos formatos nos otorgan la ventaja de lo que aún no está explorado: todo puede hacerse por primera vez. Tal vez, esa primera vez, esté en tus manos. No la dejes pasar.

 

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