MY TIME, MY WAY

PALOMA LLANEZA OFF

“La televisión a través de Internet se posiciona como una de las palancas del futuro crecimiento del mercado audiovisual”

 

El hábito de los consumidores de televisión está cambiando a pasos agigantados, y nosotros, como parte del medio audiovisual no podemos hacer oídos sordos. Para empezar, debemos entender que estamos produciendo contenidos para dos generaciones: una que nació en la era de la TV y otra que nació en la era de Internet.

Los nacidos bajo el ala del universo digital, traen en “el chip” un perfil “multitasking”, en el que hacer una cosa por vez no es una posibilidad. Celular, Tablet, Consola de Videogames y otros dispositivos, son competidores legítimos de las producciones audiovisuales. La atención está segmentada en simultáneo y todo lo que se consuma debe ser ágil, de estimulación rápida y extremadamente entretenido.

La generación antecesora, formada por los hijos (hoy jóvenes adultos) de la mal llamada “caja boba”, no tiene la capacidad (o el vicio) de la atención múltiple, pero sus hábitos de consumo durante el ocio fueron cambiando progresivamente hasta llegar a sesiones de visionado personalizadas.

A raíz de estas mutaciones en las prácticas de nuestros espectadores, es que el “Prime Time” conocido como la franja horaria de máxima audiencia en los canales, está transformándose en lo que actualmente se denomina “My Time”. Este concepto se refiere a un espectador que dirige su propia experiencia para el consumo de contenidos audiovisuales: ver lo que quiera, cuando quiera, donde quiera y como quiera.

La aparición de Internet en la vida cotidiana de la gente, fue un punto de inflexión que obligó (y obliga) a la industria audiovisual a plantearse nuevos desafíos en la generación de contenidos para múltiples plataformas.  

Actualmente, pensar en producir solo para televisión es un desacierto con alto costo de mercado. Debemos ponernos en modo “creativo amplio” paraelaborar contenidos con un espectro expandido. Para lograrlo, debemos conocer las nuevas tecnologías, tendencias de consumo transmedia y analizar constantemente los hábitos de las audiencias.

A su vez, debemos crear formatos innovadores, ficciones con un gran poder de impacto visual y tramas efectistas que puedan ampliarse hacia otras plataformas de manera complementaria.

Los tiempos han cambiado, la audiencia ha cambiado, el consumo audiovisual ha cambiado. Si no conocemos el marco del lienzo, la pintura nunca encajará en perfecta armonía. Del mismo modo, si no entendemos que el mercado audiovisual está cambiando a pasos agigantados, seremos eternamente un “sapo de otro pozo”.