MONTAJE, CAUSA Y EFECTO

INT. GALPÓN DE OBRA – NOCHE
El rostro ensangrentado de un hombre es golpeado violentamente por una barra de acero. Está casi inconsciente. Intenta hablar, pero no tiene fuerzas. Frente a él, unos pies con zapatos elegantes se desplazan unos pasos. Descubrimos el rostro sádico de un gánster que lo acecha con la mirada.


GANSTER
Jugaremos un juego. Te haré una pregunta. Dirás
la respuesta y si estoy de acuerdo, te dejaré ir.
Si no, aquí mi socio te volará los sesos.

Una mano quita el seguro de una Glock y apunta a la frente de hombre golpeado, que cierra los ojos con fuerza, solloza resignado. El gánster se toma la barbilla como pensando su pregunta.

GANSTER
Soy un fanático del cine. Mi pregunta será de
eso, cine… espero de corazón que la respondas
adecuadamente.

La mano que apunta con la Glock, le quita el seguro al arma.

GANSTER
Todos saben que el cine es un arte… pero pocos
sabemos qué clase de arte es.
Ahí te va: ¿Cuál es el mejor calificativo para definir qué tipo de
arte es el cine?

El hombre golpeado levanta la vista y la Glock le queda entre ceja y ceja.

HOMBRE GOLPEADO
Pero… solo soy un jardinero… no sé cuál…

GANSTER
(INTERRUMPE) ¡ARRIESGA!

HOMBRE GOLPEADO
(DESESPERADO) Mmmm… ehhhh… es… ¡MEDICINAL! Como
el Viagra… al menos por dos horas hace que
te sientas Superman.

El hombre golpeado mira al gánster aterrorizado, el gánster le devuelve una mirada sarcástica y niega con la cabeza, luego hace una seña hacia quien empuña el arma y la Glock es gatillada sin titubeo.

 

 

¿Qué hubieras contestado tú? Lo sé, esta es una manera absurda de poner las cosas, pero lo absurdo es divertido, ¿no crees? Yo hubiera contestado que el cine es un arte secuencial. Y apuesto mi vida (como lo hizo el jardinero) a que no me hubieran volado la tapa de los sesos.

Esta característica vital del cine, es la que le permite al cerebro humano crear significado, a partir de establecer relaciones de causa y efecto entre las partes de un todo. Este significado, puede ser de carácter netamente narrativo o puede ser simbólico e ideológico.

Si relees la escena anterior, veras que se ven unos pies y luego un rostro. A partir de esa sucesión de imágenes, tu cerebro estableció una relación entre ambas y creó el significado de que pies y rostro, eran la misma persona, aunque podrían no haberlo sido.

La herramienta que utilizamos para manipular esas significaciones es el montaje. Lo correcto, sería que esto sucediera desde la instancia de guion, o al menos, comenzar allí y finalizar en la edición. La realidad, es que ser conscientes del manejo de la secuencialidad del cine, nos permite establecer una suerte de guía para el espectador, mucho más dirigida (o manipuladora). Verás lo que yo muestre y pensarás lo que yo quiera.

Esta manera de contar nuestras historias, mediante el famoso “CORTE A”, nos permite ser menos explícitos y pone al espectador en una posición de pensamiento activo. Timoneas su atención, pero no lo llevas de las narices. Eso, le provocaría un aburrimiento insoportable.

Además, nuestro cerebro está capacitado para recibir y procesar mucha información de un simple vistazo. Es por esto, que capta magistralmente todo el contenido visual de una escena, lo procesa en simultáneo y establece allí también, relaciones de causa y efecto entre las acciones que se suceden. Otra de sus cualidades, es que tiende a “completar lo que falta”, por eso, le resulta tan normal asimilar una elipsis temporal. De otro modo, jamás habría entendido el lenguaje audiovisual.

Es propio del ser humano teorizar e intentar darle a todo una explicación racional o un significado. Esa es una característica que supieron aprovechar los realizadores de cine desde sus comienzos. El lenguaje que hoy resulta para la mayoría tan simple de entender, tuvo muchos años de estudio y análisis para su máximo aprovechamiento. Lo que me lleva a pensar, teorizar y todo eso que hace el cerebro humano, en un interrogante fundamental: si está a nuestro alcance, ¿por qué no habríamos de utilizar los avances a los que otros llegaron?

No escribas sin pensar y utiliza las capacidades de tu espectador. Será un juego divertido para él, pero para ti será la mejor montaña rusa del mundo.