LA PIRÁMIDE AUTORAL

WALT DISNEY OFF
Puedes diseñar y crear, y construir el lugar más
maravilloso del mundo, pero se necesita gente
para hacer el sueño realidad”.

 Para comenzar de un modo honesto y directo, voy a empezar este artículo diciendo que, si no sabes trabajar en equipo, estás frito.

Podría enunciar que esto aplica para cualquier profesión del universo, sí. Pero jamás podremos decir que, en alguna de las relacionadas al mundo audiovisual, puedes trabajar el 100% de tu tiempo en solitario. Sin excepción, deberás aprender sobre la labor en grupo para poder desempeñarte en alguno de los oficios que este medio tiene para ofrecerte.

No hago mal en afirmar que se cae de maduro pensar que lo recién dicho, es algo obvio. Por supuesto que es obvio. Todos sabemos que, para la realización de una película, una serie o cualquier producto audiovisual, se necesita de una gran cantidad de personas trabajando en eso. Cincuenta almas (como mínimo) ejerciendo una labor conjunta con un objetivo en común. Discusiones, roces, peleas y luchas de ego se harán presentes en ese campo de batalla llamado “set”. Claro que, esto jamás será (o debería ser) un obstáculo para lograr el cometido final y allí es donde un individuo que no sepa trabajar en equipo, será sapo de otro pozo que nunca volverá a ese pantano, y probablemente, a ningún otro. El medio es chico y los rumores vuelan.

Pero no nos vayamos del punto al que quiero llegar: el “solitario” trabajo del guionista. Ese ser casi mitológico que escribe en el aislamiento de su madriguera, a altas horas de la noche, mientras fuma habanos baratos y toma café sin espuma. Sí, como no. Estoy riéndome por dentro.

El oficio del guionista no es solitario, puede ser matutino, no hay necesidad de fumar habanos y por el café… bueno, lo del café puede que tenga algo de verdad.

Para ponernos serios, la realidad es que esta profesión no está exenta de la dinámica grupal y eso, es lo que la vuelve maravillosa. El trabajo en equipo es arduo, pero si puedes convertirlo en un capital, será una de las mejores inversiones de tu vida laboral. Si logras una buena mecánica y tienes química con tus compañeros de trabajo, será una de las experiencias más enriquecedoras que puedas tener y, con total seguridad, se verá reflejado en la tarea y su resultado final.

En este caso, nos centraremos en el trabajo en televisión. Como los tiempos y el presupuesto son más acotados que en el cine, es condición sine qua non armar equipos autorales con más de tres personas, generalmente. Es una forma eficiente de lograr buenos guiones en un ritmo de tiempo algo vertiginoso.

La estructura con la que se desarrolla esto, es una suerte pirámide jerárquica en la que se establecen tareas de acuerdo a los escalafones de la misma. De allí, su nombre, “pirámide autoral”.

En la cima, está el autor de la historia. Es el creador de la misma y será el encargado de comandar el equipo. Será quien tomará todas las decisiones finales y quien editará o supervisará los guiones en sus versiones terminadas.

En el medio, está el escaletista. Es la persona que armará las escaletas y le dará estructura a cada capítulo de la serie. Cabe decir que, según las necesidades de cada proyecto, puede ser más de uno. Será quien le pase las escaletas aprobadas a los dialoguistas.

En la base de la pirámide, están los dialoguistas, que, por lo general, serán varias personas, nunca una sola. Son los encargados de “hacer hablar a los personajes”, es decir, escribir los diálogos y ampliar/detallar las acciones que se sucedan en la escena. Este trabajo, se denomina, desarrollo de guion. Entregarán los guiones terminados al autor, quien les dará el toque final o les pedirá los cambios que crea necesarios.

Esta dinámica es una de las tantas que se utilizan para el trabajo autoral en equipo, pero es la más popular, usada y adaptada a las necesidades de cada emprendimiento. Como ves, acabamos de desmitificar el quehacer del guionista.

En este vaivén de ideas, debes tener la capacidad de aceptar sugerencias o críticas, que a veces, pueden no estar dichas de la mejor manera. Eso no debe perturbarte y debes tener siempre presente que no es algo personal, sino laboral. Si eres capaz de separar esos dos aspectos, será el primer gran paso para embarcarte en un trabajo en equipo y disfrutarlo.

 

 

                                                                          “La sala de guionistas de “Los Simpsons” en 1992”

                                                                          “La sala de guionistas de “Los Simpsons” en 1992”