DOS CIRCUNSTANCIAS QUE ARRUINAN MILES DE GUIONES (PARTE 3 –ÚLTIMA)

(AUTOR: Valentín Fernández-Tubau)

 

(…CONTINUACIÓN DE PARTE 1 Y PARTE 2)


Aquí va la segunda reflexión rápida, derivada de recientes asesorías de guion...

2) Por bien construido que tengas un argumento, si no dialogas bien, arruinarás la historia
Parezco un disco rayado. Lo llevo repitiendo insistentemente desde 1999, cuando creé el curso "Los diálogos en el Guion" ante el pasmoso vacío que había en ese campo. 
Por muy sólida que tengas la estructura y el argumento, si fallas en los diálogos TODO se hunde y encima parece que escribes fatal. No importa lo bien que hayas trabajado lo demás.
Se trata de la parte más compleja de la escritura de guiones porque no solo tiene que ver con la escritura sino con la lingüística (pragmática), la psicología, la comunicación no verbal, y la musicalidad y sentido del ritmo. El gran fracaso de la mayoría de las clases o libros sobre diálogos es que olvidan que se requiere un enfoque multidisciplinar. Y dada la complejidad, la ausencia de literatura eficaz al respecto es patente. La mejor prueba es que durante 18 años he navegado prácticamente en solitario en este campo en el que se han formado más de 15.000 alumnos, centenares de ellos en el sistema más avanzado: el curso oficial online, que intento poner en pie al menos una vez al año. 
Finalmente, me ha salido "competencia" en esta desértica área de especialización. McKee ha publicado un libro sobre diálogo. Prometo leerlo y comentar. Lo bueno que aprecie en él, le será reconocido. Porque está bien sacar a la luz si hay buenos materiales sobre diálogos, que tengan sentido, que sean prácticos, que vayan más allá de subjetividades y opiniones o generalidades de escasa aplicación. Es demasiado importante para el guionista profesional y novel como para obviarlo.
Y es que como autor, cuando menos, debes desarrollar la capacidad de "ver" si un texto tiene fallos de diálogo y saber cuál es su solución. Igual que tienes la capacidad de ver si una foto está enfocada o desenfocada, demasiado oscura o demasiada clara. Sin subjetividades. Y en un segundo nivel debes afinar incluso más: “Para compensar la escasa luz bajaste tanto la velocidad de obturación que salió movida. Lo hubieras solucionado con un trípode… o con un objetivo más luminoso”. Lo que sea… Pero con claridad. No vale la ambigüedad. “El guiso está soso”. “El guion es soso”. No, no… “Al guiso le sobra pimentón dulce y le falta sal y un toque de cúrcuma”. “Al guion le sobra esta redundancia concreta, y le falta un set-up en la escena X que te evite recurrir a la casualidad en esta escena para comunicar tus necesidades autorales al espectador por medio de que tu protagonista pronuncie un diálogo que no pronunciaría ni un alienígena”. O, sin más: “Todos los personajes tienen ese inconfundible aroma… a ti”. Vale, ¿qué haces al respecto?
Es importante para analizar correctamente los guiones de los demás. Pero también para escribir correctamente nuestros guiones, sin que la torpeza en ese campo eche abajo nuestro buen trabajo en partes previas de la creación de la historia. 

Espero que te haya sido útil.

FUENTE: “Abcguionistas”

ARTÍCULO ORIGINAL: http://www.abcguionistas.com/noticias/lupa/dos-circunstancias-que-arruinan-miles-de-guiones.html