DOS CIRCUNSTANCIAS QUE ARRUINAN MILES DE GUIONES (PARTE 1)

(AUTOR: Valentín Fernández-Tubau)


Aquí van un par de reflexiones rápidas, derivadas de recientes asesorías de guion...

1) Para que tu guion tenga alma, has de SENTIR sobre lo que escribes
Voy a complementar esta afirmación, para que veas el problema y la solución. 
Lo primero que hay que decir es que, ante la capacidad de autoengañarnos, no basta con "pensar" (intelectualmente) si sentimos o no, sobre el material que escribimos. Hay una fórmula exacta para determinar si eso es así, y en menos de 1 minuto. ¿Quieres saber cuál es? No te preocupes, esto no es un teaser, te la voy a dar unas líneas más abajo (próximo artículo). Pero antes de darte la fórmula exacta para determinar si el material sobre el que escribes "te mueve", déjame complementar la afirmación anterior con datos para noveles y para profesionales.

Especial para noveles:
Es penoso ver cómo miles de noveles sin apenas conocimientos técnicos sobre guion, se lanzan, cada año, a escribir una historia que les interesa muy poco o nada. Se quieren convencer de que les interesa, pero realmente aquello no hace vibrar ni al más hiperactivo de sus átomos. No importa si tal enfoque deriva de un mal entendido sentido de la estrategia de "venta", o de un empache de teorías de los gurús que acaban por matar la sustancia real, por una excesiva concentración en la carcasa. El caso es que llegamos al mismo punto de destino. 
 

Antídoto:
1) Pensar "bien" en el público
La manera en la que un autor debe pensar en el público no es la misma en la que piensa un distribuidor o un productor. El autor no debe pensar en términos de "taquilla" sino en términos de "interlocutor". El público es el recipiente de nuestra comunicación autoral. Es a quién comunicamos eso que debemos sentir primero nosotros; y se lo comunicamos con el propósito de contagiarle. El contagio puede ser benévolo o malévolo, trascendental o meramente lúdico... Eso dependerá de los gustos y ética del autor. Pero, a no ser que sea un onanista de las letras, el autor debe ser consciente de que sus escritos provocan emociones y reacciones a un público al que quiere dirigir su obra. Y si tiene la destreza de orquestar una experiencia que genere en ese público la respuesta emocional vislumbrada, irá por buen camino. En consecuencia, pensar en el público como autor, no tiene NADA que ver con escribir una historia porque pensemos que venderá más o menos. Quien asocie "pensar en el público" a eso, está equivocándose de rol. Ese no es nuestro baremo para seleccionar historias, ni lo debe ser. Si acaso, solo para desempatar entre un par de opciones que nos resulten igualmente apasionantes. Pero jamás debe determinar nuestra elección si previamente no sentimos PASIÓN por la historia. Resumen: la manera que los autores debemos pensar en el público es como recipientes de nuestra comunicación autoral, no como euros andantes. El segundo tipo de pensamiento genera vistosos efectos paradójicos. 

2) Recordar que una carrocería sin motor no va a ninguna parte
Desafortunadamente, los gurús de los 80 y los nuevos gurús, crean libros sobre la escritura de guiones que, erróneamente, dan a entender a quienes los leen que la forma es más importante que la sustancia. Y si bien es cierto que sin forma no hay vehículo adecuado para la sustancia, la forma sin sustancia es el vacío absoluto. De ahí que veamos centenares de guiones que siguen el paradigma de Field, cumplen el viaje del héroe según Vogler, se ajustan a las recomendaciones de McKee, son espejos de los pasos recomendados por Snyder o Truby... pero les falta ALMA. ¿Por qué? Porque sus autores se lanzaron al frenesí de escribir envueltos en una patente emoción... por las teorías de los gurús más que por el contenido de la propia historia que estaban escribiendo. 

3) Determinar si sentimos o no por la historia que hemos ideado como embrión, antes de ponernos a escribir. (Ver fórmula exacta en la próxima publicación).

(CONTINUARÁ…)

FUENTE: “Abcguionistas”

ARTÍCULO ORIGINAL: http://www.abcguionistas.com/noticias/lupa/dos-circunstancias-que-arruinan-miles-de-guiones.html