¿DISPARADOR O DISPARO?

DOC COMPARATO OFF

“Un guion comienza siempre a partir de una idea, un hecho, un suceso que provoca en el escritor la necesidad de relatar”.

 

Que “la realidad supera a la ficción” es una verdad absoluta, pues un buen contador de historias extraerá de ella la mejor materia prima. Es vox populi, además, que un escritor debe tener la mala costumbre de ser un observador minucioso (o “voyeur”) de la vida ajena.

Si logramos entender que los anteriores son pilares vitales del arte de narrar, habrá de sucedernos muy a menudo que, yendo por la calle, estaremos frente a alguna situación extravagante o conoceremos a alguien tan particular que merecerá ser el protagonista de un relato. Entonces, y solo entonces, podremos decir que estuvimos en presencia del tan aclamado “disparador”.

Ese será el momento en el que se abrirá sobre nuestras cabezas un vórtice de luz que echará un manto de claridad al departamento mental de ideas propias. La sensación será la de estar en una tabla de surf, dominando la ola magistralmente, con la suave brisa acariciando nuestro rostro durante tres gloriosos segundos hasta que… (CORTE A): la ola nos abofeteará fuertemente, devorará nuestra tabla y nos lanzará violentamente al fondo del mar. “¿¿¿¿Qué acaba de suceder????”, nos preguntaremos desorientados. Habremos chocado (literalmente) con la realidad.

Caeremos en la cuenta de que nuestro disparador no se sostiene por sí mismo, intentaremos esbozarle un conflicto y cuando nada salga como esperábamos, ¡BUM!, el impacto inminente.

Ahora bien, una vez que esto nos suceda, será muy importante comprender que todo disparador es susceptible de convertirse en una gran historia. Esto nos dará una inyección de optimismo, una bocanada de inspiración y abordaremos mejor el “problema” de encontrarle un drama carnoso. Para ello, debemos tener en cuenta un par de tips que encausarán nuestra ansiedad hacia algo productivo. A saber:

·      Comienza por un Storyline. Te permitirá múltiples combinaciones de conflicto, personaje y resolución, hasta encontrar el adecuado.

·      Evalúa cuál es el mejor formato para tu historia (largometraje, serie para tv, webserie, etc.).

·      Escribe una sinopsis en donde estén desarrollados los elementos de tu Storyline y hazlo con el tono del género que elegiste para tu relato.

·      Entrega tu sinopsis a alguien que pueda darte una devolución productiva y abre tu cabeza a sus sugerencias.

 

Y por último, recuerda: el disparador no es tu historia, es apenas la punta del iceberg. Uno contra el cual debes chocar para lograr tu mejor versión y dominar la peor de las olas.