DESAFIAR NUESTRA MENTE

Si bien hace más de 25 años que trabajo en la industria del entretenimiento, nunca antes había experimentado la sensación de un cambio de era. A través de estos años, han surgido nuevos medios y tecnologías, que han generado cambios en la forma de entretenerse y sobre todo de consumir el contenido. Es por ello que deseo exponer la situación y al mismo tiempo aportar una mirada de cómo afrontar el futuro que es presente.

Me gusta referirme a este acontecimiento como un tsunami. Un tsunami que arrastra empresas, personas y sobre todo paradigmas y formas de pensar.

Hoy es necesario redefinir las tácticas de las compañías al menos cada cuatro meses y las estrategias al menos cada año. Debemos adaptarnos constantemente y evolucionar como empresarios en el nuevo mundo del negocio del entretenimiento.

La forma en la que funcionaba el negocio que existe, nunca más existirá como tal. Esta teoría no es aceptada por los ejecutivos tradicionales, aquellos que solían tener poder y creían, y lograban a través de las grandes empresas en las que trabajaban, imponer el rumbo y sobre todo establecer las reglas del mercado.

Hoy esas empresas se encuentran amenazadas frente a nuevos players que vienen de afuera y rompen los códigos y desafían sus territorios y negocios.

Veamos sino la irrupción de las nuevas empresas de tecnología y redes que han ingresado en el negocio del entretenimiento y, en menos de siete años, han logrado posicionarse como líderes y referentes. Estas empresas piensan y hacen las cosas de otra forma, y se redefinen a sí mismas cada día.

Una reciente investigación de Parks Associates asegura que el 23% de los hogares encabezados por millennials en EEUU solamente están suscriptos a un servicio OTT. 
No es simplemente adaptarse, y redefinir costos y estructuras, es un nuevo negocio. Esto obliga y desafía la mente a pensar en un nuevo esquema de negocios. Es necesario evolucionar el pensamiento.

No deja de maravillarme como las especies se adaptan al entorno y, como mencionaba Darwin, logran desarrollar nuevas capacidades y evolucionan para adaptarse a los cambios a raíz de la necesidad de supervivencia.

El nuevo pensamiento es un pensamiento lateral porque ya no es posible hallar el camino a seguir si están atados a los modelos tradicionales. El negocio del entretenimiento afronta desafíos y requiere de personas con personalidades desafiantes que sepan convivir en el cambio constante.

El talento es la pura esencia de esta industria, sin él no hay contenido con valor ni creación de valor. No hay futuro ni negocio. El talento –cualquiera sea- es el factor fundamental para lograr el éxito. El talento, debe unirse al talento y trabajar en la creación de nuevas formas de entretener, desarrollar ideas innovadoras para hacer que el negocio evolucione y crezca.
La visión del mundo que vendrá es la base para construir el mañana, por eso nuestra tarea es enfocarnos en la búsqueda de una visión y trabajar a diario para convertirla en realidad.

Es necesario readaptarse a los nuevos escenarios. Para ello se requiere desafiar el pensamiento y solo aquellos que posean Talento, serán los líderes de la nueva era del entretenimiento.